Existe en este nuestro país un secreto a voces, que la mayoría solo llegan a oír de refilón, sin posibilidad de reflexionar sobre ello debido a las carencias que la televisión manifiesta. Me refiero a las víctimas del terrorismo. Los tres monos sabios por Mafalda. Al igual que los pobres, las mujeres maltratadas o los “indignados”, las víctimas del terrorismo siempre están ahí, siempre sufriendo. Pero a diferencia de aquellos y de otros muchos a estos no se les tiene la consideración que se merecen. Pocos son los medios de comunicación que ofrecen sus micrófonos a estas personas para que expresen su malestar y su descontento. Pero esto ¿a qué se debe? Hace poco fuimos testigos de lo que nos vendieron como “la crisis del pepino”, esa gran “chapuza” con la que científicos alemanes levantaron sospechas sobre los productos de la agricultura española originando así pérdidas millonarias para el sector. Casi una semana después aparecieron las ministras españolas para erigirse, d...